miércoles, 2 de mayo de 2007

No me vas a creer pero el otro día en el anden del metro se me acercó un señor de edad avanzada y me preguntó hacia donde queda el norte. Yo le respondí apuntando al norte. Lo sabía muy bien, por la dirección del tren y porque siempre lo he tenido muy claro. El señor me dice: no, estas equivocada, queda para allá, y apunta al sur. Le traté de explicar que no, que era para el otro lado y le di mis razones para asegurarlo. Él me insistió majaderamente y empezó a discutir mucho. Luego me dice "apostemos 1o mil pesos". Yo me reí y le dije que bueno, total yo estaba segura. "Preguntemosle a alguien" me dijo, y le preguntamos a otro caballero que venía pasando y, no me vas a creer pero ese caballero también señala hacia el sur. "¡Págame!" dijo a todo volumen. A mi me dio muca risa, pero plancha también porque el caballero empezó como a hacer show y harta gente se dio cuenta. ¡Quería que le pagara 10 mil pesos!... me metí al tren toda avergonzada y él me siguió molestando. Después se fue a sentar al lado del otro caballero que también había apuntado al sur y se pusieron a conversar. Ahí me dí cuenta que al parecer eran un par de abuelitos jugándome una broma. Por lo menos me reí, pero la vergüenza la pasé igual.

1 comentario:

SuperZonex dijo...

Es de verdad la talla??? o es metafora de algo??... si es verdad, pta los viejos sinverguenza